Luego tuvo un emotivo reencuentro con las beneficiarias pioneras del programa en el sector de Acomayo. En el lugar fue objeto de un merecido homenaje a través de presentes como los artículos que ellas mismas fabrican para su posterior comercialización; pantuflas, chaquetas, productos de belleza e higiene para el hogar y calzados.
Tampoco estuvo ausente el arte culinario de las mujeres adscritas al programa expresado a través de tortas, papas rellenas y las afamadas tejas y chocotejas que logran venderse a todas partes del mundo como muestra de la destreza de las mujeres iqueñas. "Solo debo felicitarlas por el nivel de organización que veo en ustedes, eso se refleja en el crecimiento de sus negocios, claro que eso es parte de la responsabilidad que tienen todas para devolver los créditos que permite el acceso de este beneficio a otras mujeres que la necesitan, por eso veo que el proyecto es mas grande que el año pasado" reconoció la benefactora ante el aplauzo de las asistentes en la actividad.
Una misa por su salud fue auspiciado por la Federación de Mujeres y la Comisión de Derechos Humanos que permitió renovar la fe ante el divino para lograr la paz y beneficio en todas la mujeres de ambas instituciones.